un tentáculo robótico para la cirugía más difícil

copia y pega de este artículo

Ingenieros italianos desarrollan un robot para hacer operaciones en partes del cuerpo poco accesibles minimizando el daño

Un equipo de ingenieros de Italia está desarrollando un brazo robótico inspirado en los tentáculos de un pulpo. Al igual que estos, puede doblarse, girar sobre sí mismo o cobrar rigidez, lo que puede ofrecer importantes ventajas para llegar a zonas del cuerpo poco accesibles y realizar cirugías complicadas minimizando las incisiones en el cuerpo, explica el equipo. El dispositivo está aún en sus primeras fases de desarrollo. Sus creadores han hecho pruebas que muestran que el brazo puede desplazar órganos artificiales y alcanzar el teórico punto donde se realizaría la cirugía. En teoría, el mismo brazo robótico podría hacer ambas cosas en una situación real.

brazo

Las operaciones quirúrgicas convencionales requieren mucho instrumental especializado como pinzas, retractores, sistemas de visión y bisturíes para una sola intervención”, explica en una nota de prensa Tommaso Ranzani, ingeniero del Instituto de Biorrobótica de la Escuela Superior Sant’ Anna (Italia) y coautor del estudio. “Creemos que nuestro dispositivo es el primer paso hacia un instrumento que pueda hacer todas esas tareas”, detalla.

brazo2El tentáculo, presentado en un estudio publicado en Bioinspiration & Biomimetics, tiene 3 centímetros de grosor y 14 de largo. Está compuesto por tres módulos independientes que imitan las extremidades de los pulpos, muy flexibles, pero que pueden cobrar rigidez en algunos tramos para permitirles desplazarse por el fondo marino. El interior del brazo robótico tiene varios tubos llenos de líquido que permiten que el brazo se estire o se doble cuando se introduce en ellos el vacío. En el centro, otra cámara cilíndrica aporta la rigidez necesaria cuando se extrae todo el aire que contiene.

Los investigadores han comprobado que el instrumento funciona de forma independiente y puede endurecerse en una parte y seguir flexible en otra. Ahora quieren determinar cuántos módulos serían necesarios para cirugía real y perfeccionar el diseño para que no sobresalgan cables.

el limite de la ciencia? su costo…

! first post ever in spanish !

parcialmente tomado de este artículo

Hugh Herr, director del grupo de biomecánica del Media Lab (en el Massachussets Institute of Technology), aseguró durante su charla en  la reunión anual que la plataforma TED dedica a la innovación que “la electromecánica integrada o implantada en el cuerpo está empezando a derribar la barrera entre capacidad y discapacidad, entre las limitaciones del ser humano y su potencial”. Para encontrar un ejemplo solo le hizo falta señalarse a sí mismo porque, además de diseñar miembros biónicos en los laboratorios del MIT, los lleva puestos.

herr

Su idea es que el cuerpo humano nunca se rompe, lo único que falla es la tecnología disponible: “las partes artificiales de mi cuerpo son maleables, pueden tomar cualquier forma, cualquier función, para crear estructuras que podrían incluso ir más allá de las capacidades biológicas”. Con ayuda de un nutrido equipo de ingenieros y científicos, logró fabricarse unos miembros especiales que no solo le han permitido volver a practicar el deporte que le apasiona (escalada), sino que, según él, lo hace incluso mejor que antes.

Como Hugh, cerca de un millar de pacientes utiliza la prótesis biónica BiOM, desarrollada en el MIT y comercializada desde 2011. Considerando que este miembro artificial cuesta màs o menos 50000 $ (si, 40000 $ más que una prótesis estándar), quién se puede permitir esa compra? Ademàs, la mayoría de las compañías aseguradoras no cubre BiOM, que entonces se vuelve aún más caro… Aunque los abogados traten de demostrar tener una prótesis disminuye a largo plazo los costos de la asistencia sanitaria, asegurando a los amputados un estilo de vida más activo y, por consiguiente, un menor riesgo de problemas como la obesidad, la diabetes y la depresión. Entonces, quiénes son los usuarios de BiOM? Parece que se trata de veteranos, que pueden aprovechar los beneficios del seguro social del Departamento de Defensa (que financió la investigación de Herr y ayudó a la comercialización de BiOM)… beneficios exclusivos en favor de una parte de la sociedad. Entonces, de momento, BiOM es realmente “una tecnología innovadora que ayuda a alcanzar sus propias metas y mejorar su movilidad“, pero severamente limitada por su costo.